Dicen por ahí que tendré unos pocos días libres, que según les dicen “vacaciones”, que según estan hechas para descansar, disfrutar y sobre todo viajar, y pos lo cual es pura mamada porque lo que menos hace uno en las vacaciones (al menos la gente común como yo), es descansar.

Deja uno de trabajar unos días para seguir trabajando en casa en pendientes que no pudieron atenderse por el trabajo ¿A que suena irónico?
Pero tristemente así es.

Estos pocos días seguramente los aprovecharé (espero) para lavar, pintar mi cuarto que está del nabo, arreglarlo, terminar unos dibujillos, ponerle orden a mis sitios web y tratar de reposar un poco, ya que mis doctores me amenazaron que sino reposaba mis pulmones me iban a matar (?), sino eso, sería el estrés, así que ESPERO que nadie esté molestándonos, sobre todo de pendejadas del trabajo.

Ahora, es tiempo de mi ya clásico humor decembrino.
Ah, cómo chinga’os no, esto no puede faltar.

En estas épocas de fiesta…
Ojalá nuestros queridos mandatarios, diputados, senadores, altos funcionarios y toda esa gente pendeja que vive a costas del dinero del pueblo, se la pase muy bien gastando nuestros recursos.
Que viajen a Paris solo para comprar regalos, unas tres o cuatro casas para sus hijos, y que coman mucho pavo y brinden con el mejor vino europeo.
Que se vacunen todos, hasta sus french poodles y sus chihuahuas contra la influenza, contra la pneumonia, y que se regalen autos nuevos…
Es que… Imagínense ¡¡¡cómo van a poder andar ellos en un modelo 2009!!!, ya es 2010 y tienen que cambiarlo, sino qué van a decir en otros países. Que el pueblo mexicano no le compra cosas nuevas a sus empleados… No, no, no, no, ni pensarlo, sería imperdonable.

Mientras nosotros que ya ni para frijoles nos alcanza, pues, a ver cómo le hacemos. Lo que pasa es que he llegado a la conclusión de que somos malos ciudadanos, muy, muy malos.
Por eso Dios no nos quiere, porque le estamos exigiendo cosas a esas finísimas personas.
Es que solo imaginen. Les exigimos empleo, salarios justos, educación, precios justos en medicinas y alimentos… ¡Somos unos pinches ególatras exigentes! ¡No los dejamos vivir!
Apenas estan pensando en comprar un traje nuevo, o un bolso de diseñador para cada una de sus queridas (hecho con piel de algún animal en peligro de extinción, por supuesto), y salen unos cabrones pueblerinos a pedirles que les pongan agua en sus colonias y que si tapan los baches y les ponen luz en las calles que por que diiiicen, ¿eh?, diiicen que según asaltan de noche porque no se ve.
Pero han de ser puras mentiras porque en México no pasan esas cosas.
Solo lo hacen para estresar a los funcionarios y que no disfruten sus vacaciones.

Por supuesto que todo eso fue puro pinche sarcasmo.

Ojalá se les atore el pavo europeo a esos hijos de la chingada y que les sepa a ceniza todo lo que se coman. Que sus carros de lujo se descmpongan a la hora de salir de la agencia y que se metan pulgas como polizones en sus perros finos a los aviones, o más bien, jets privados para que no los dejen dormir.

Y a todos los trabajadores honestos, la gente que se esfuerza cada día para sobrevivir en este país pitero, para llevar el alimento a su casa, pagar sus gastos…
Ojalá pasen/pasemos todos al menos unos días tranquilos en familia, aunque sea comiendo frijoles o pollo (pa’ los exigentes), y olvidarnos por unos instantes de la castrosa situación económica actual y la que se nos viene el 2010.
¡Aguanten mexicanos!