Hoy tuve ganas de ponerme a hablar de algunas cosas bizarras (en el sentido anglosajón de la palabra) con las que me he encontrado en éstos días. Perdónenme la vida por no haber sabido de todo ésto antes como ustedes, conocedores. Por eso es que éste post es anti “trves” arenosos.

En fin… Hace poco en mi muy abandonada cuenta de Twitter me encontré con un hashtag/reto que ya había visto en tumblr llamado “30 Day Song Challenge” y me puse a recordar muchas cosas y explorar otras. Entre todo eso me topé con ondas bien bizarras que los trves de hueso colorado (perdón, negro) detestan a muerte, y que los demás no sabemos qué decir al respecto.

Explorando ésta dimensión bizarra del metal encontré unas cosas que pueden no considerarse como algo, serio, yo pienso que es algo satírico, paródico, quizá original y hasta a la vez divertido. Vamos a empezar por ¡metal con animales!

Hatebeak La primera banda que voy a mencionar se llama Hatebeak.
Hatebeak es una banda de death metal donde sus integrantes son: Blake Harrison (en la batería), Mark Sloan (en guitarra y bajo) y… Waldo el Loro en las vocales.
Así es. El vocalista de ésta banda es nada más y nada menos que un cotorro. Un loro gris africano de 21 años, no sé si cumplidos al día de hoy o cuando empezaron, por allá del 2004.
Hatebeak es un proyecto de estudio. No hacen giras por obvias razones de seguridad y salud del cotorrito. Imagínense al pobre animal frente a una multitud y con todo el ruido de aparatos y gritos.
La banda del brutal cotorro merol tiene una discografía que consta de tres obras: Beak of Putrefaction, Bird Seeds of Vengeance y The Thing That Should Not Beak.
Sus títulos tanto de los discos como de las rolas en ellos me suenan a parodias de álbumes y canciones existentes, lo cual se me hace cómico y hasta tierno. Birds Seeds of Vengeance, por ejemplo es como la versión cotorra (¿Entendieron? ¿Cotorra?.. ¿Ah?.. Ok, no soy graciosa) de Black Seeds of Vengeance de Nile, y así hay más.

Pueden ver un resumen del proyecto en Encyclopaedia Metallum, ya que no encontré sitios activos oficiales. Y como bonus, un par de rolitas para que escuchen al brutal parrot: Bird Seeds of Vengeance y Hellbent For Feathers 😀

Caninus La siguiente banda de las que les voy a hablar también es de metal con animales, su nombre es Caninus. Se trata de un proyecto alterno de Justin Brannan, guitarrista de una banda llamada Most Precious Blood. Caninus cuenta con cinco miembros: Justin Brannan (que ya mencioné) en la guitarra, Rachel Rosen en la batería, Buddy Bronson en el bajo y sus vocalistas son dos perritas de raza Pitbull Terrier, Budgie y Basil.
Han sacado tres álbumes: Now the Animals Have a Voice, un split con precisamente Hatebeak y otro split con nada menos que la banda Cattle Decapitation.
Hasta donde se sabe jamás dieron conciertos en vivo tampoco. Igual que Hatebeak, pensando en la seguridad de los animalitos son proyectos de estudio. Tristemente, éste curioso y original proyecto que suena tan grindcore como cualquier otro (lol), terminó cuando el 5 de enero del 2011, Basil (la perrita color miel) tuvo que morir. Y digo “tuvo que” ya que la pusieron a dormir cuando le diagnosticaron un tumor en su cerebro 🙁

Aquí está el sitio oficial de Caninus donde pueden ver una foto como pequeño tributo a Basil, y también les dejo un par de rolas para que escuchen a las perritas extremas: No Dogs, No Masters y Human Rawhide.

BABYMETAL Y por último, el colmo de lo bizarro en el mundo del metal. De hecho, no me atrevo a llamarlo propiamente “metal” ya que ni siquiera yo sé de qué se trata exactamente, además de ser aparentemente un experimento comercial y que todavía no sé cómo sentirme al respecto. Y no es una banda que tenga animales, pero se salen de lo habitual ya que sus vocalistas son unas jovencitas muy tiernas, básicamente unas niñas. Sí, sí, ya se han de imaginar que hablo (o más bien, ya vieron la foto), y es nada más y nada menos que de… BABYMETAL.
BABYMETAL es una banda que presenta una especie de fusión de géneros al que llaman kawaii metal, que sería algo así como “metal tierno”. Ésto del metal kawaii es como una MUY bizarra amalgama de metal con j-pop (música pop japonesa). La banda se distingue más por sus tres miembros principales que por los músicos en sí. Son tres jovencitas catalogadas como idols: SU-METAL (Suzuka Nakamoto), la vocalista principal con apenas 16 años, MOAMETAL (Moa Kikuchi) y YUIMETAL (Yui Mizuno), ambas de 14 años y que serían básicamente las que hacen los coros… Y todas bailan. Sí, todas hacen alguna coreografía en cada canción.
Es un grupo alterno de otro grupo de idols japonesas conocido como Sakura Gakuin producido por la agencia de talentos Amuse.
Según las anécdotas que merodean por la red, antes de empezar éste experimento, las niñas no sabían nada del metal, incluso a una de ellas le daba miedo. Era algo completamente nuevo pero que les empezó a gustar (Faith in humanity, restored?). Sin embargo, lo que hacen no es propiamente el metal al que nosotros estamos acostumbrados. Sus shows (y sus videos) son como si vieramos los bailes y las actuaciones de cualquier grupo pop japonés, con voces como de muñequitas salidas de algún ánime, pero con música digna del death metal más brutal que existe.
Aunque también hay algunas canciones en las que meten reggae y pop (propiamente), el metal es lo que predomina en sus materiales. Sus vestuarios igual son muy llamativos. En todo se nota la etiqueta de “Hecho en Japón”, o lo que yo diría que quedaría mejor, “WTF JAPAN“.
Poco o nada se sabe de los músicos, o al menos yo no encontré cosas concretas, pero lo que es seguro es que saben lo que hacen y les sale muy bien. Ciertamente no tengo nada en contra de la música. Lo único que pude encontrar es que hay una banda que la hace como que toca y se visten con disfraces de esqueleto que se hacen llamar Babybone. Y en vivo les hace soporte una que se hace llamar Kami Band: Aoyama Hideki (batería), Takayoshi Omura (guitarra), Mikio Fujioka (guitarra), BOH (bajo).

Quizá el problema es que lo que hacen es algo que no es fácil de digerir, musicalmente hablando. Las voces de niña desentonan con la música pesada. Cuando estás escuchando la música y te esperas un gruñido feroz, una voz agresiva después de un riff, lo que oyes es la tierna voz de una niña, y peor, hablando en japonés, lo que a muchos nos hace pensar que salieron de alguna animación japonesa.

La verdad es que no tengo nada en contra del grupo. Traen sus ondas dignas de los japoneses, como que sus maloiks no son maloik, sino que lo modifican y dicen simboliza un zorro, o Kitsune y que es como la deidad protectora de la banda.
En general el grupo éste se me hace llamativo y divertido, está “dominguero” ¡jajaja!, ya saben, para salir de la rutina, pero definitivamente no son mi onda. Ya saben que me asusta lo “kawaii“.
Pero lo que sí, es que no es apto para cualquier oído, sobre todo de los “trues” sensibles arenosos. No sabría dónde catalogarlo, pero ahí está. Se han presentado en shows tanto de pop como de metal, tal es el caso de uno con Lady Gaga y en shows de rock como Sonisphere. En ambos lados de la fanaticada han sido bien recibidas, pero igualmente hay quienes las rechazan.

Pues, aquí tienen su sitio oficial (en japonés), y la famosa rolita de Gimme Chocolate!! con la que yo las conocí y que no pude evitar decir “What the actual fuck?!”, y Megitsune, donde muestran esa onda que mencioné de los Kitsune, y que personalmente no me sacó tanto de onda como la otra, incluso pienso que suena bien, aunque yo no soporto a las voces en japonés (yo casi siempre en alemán e inglés) y repito que me me asusta y me laxa lo “kawaii“.

Y eso fue todo para éste post. Recuerden, si son arenosos trves, hagan de cuenta que no vieron éste post. Sólo les hablé de lo que me encontré y quise compartirlo.
Saludos y hasta la siguiente reseña u opinión. Espero hacer de éstos posts más seguido ya que no hacía uno desde el de Finntroll.