FAILosofando: Como los animales
No entiendo a esa gente malora que molesta sólo por el simple gusto de hacerlo.
Como a los pájaros que andan por ahí volando, los perros que a veces se sientan en las banquetas, los gatos que se sientan en las bardas… Animalitos los cuales no tienen ninguna intención de molestar.
Sí, hablo de los que no molestan. No incluyamos moscas ni esas cosas.
Hay un perro sentado en la banqueta, calmado, probablemente buscando a donde ir o descansando de caminar. De pronto pasa algún engendro, aborto de Satanás (de esos que ni el mismo Satanás los quiere por castrosos), y ve al animalito.
El animal no lo molesta, es más, ni siquiera se ha percatado de su presencia. No, no, el engendro lo puede ver tranquilo. El engendro no soporta que lo ignoren, no soporta estar sin molestar a alguien o dañando algo. Quiere llamar la atención de alguna manera y su malicia nata le invita a molestar y perturbar la tranquilidad de los seres a su alrededor.
El engendro simplemente pone su cara de malo, toma una piedra, un palo o lo primero que encuentre y se lo lanza al perro. El perro puede entonces reaccionar de diferentes maneras aunque sabemos que lo más normal es que se asuste, pero también puede que se ponga agresivo.
Eso no importa, no importa cuál sea la reacción. El engendro ha logrado su cometido. Molestarlo, interrumpir su tranquilidad. Darse a notar y hacerle saber al perro que no podrá estar tranquilo mientras el engendro esté ahí.
Ahora sólo le resta el seguirlo molestando y provocarlo hasta hartarlo y dependiendo de la reacción del perro será lo que suceda.
Ya sea que el perro se vaya asustado, dándole la victoria al engendro quien se quedará riendo como lo que es, disfrutando de haber logrado fastidiar a alguien que ni siquiera lo estaba molestando, cosa que probablemente aumente su auotestima y seguridad, dándole más “poder” para seguir molestando.
O también puede que el perro se fastidie, se ponga agresivo, se vaya contra el engendro y le ponga la revolcada de su vida.
Puede que lo mate, puede que sólo lo mande al hospital, puede que sólo le queden heridas o cicatrices que el tiempo sanará; pero a final de cuentas es un perro.
Alguien saldrá a la defensa del engendro, alguien más podersoso, un adulto probablemente, quien buscará y matará al perro por haber agredido al engendro, y eso en el “mejor” de los casos.
En otros, seguro encierran al perro para torturarlo, o para que lo torture el engendro.
A veces siento que soy como ese perro, como todos esos animalitos que están por ahí, haciendo lo suyo, sin molestar a nadie, tratando de pasar desapercibidos y tratando de no interrumpir las actividades de los demás. Tratando de no crear conflictos.
Y como siempre, existe alguien que no está a gusto sin molestar y empieza una guerra estúpida por cualquier pretexto.
Y no sólo yo, muchas personas, en muchos lugares, padecen de esta clase de situaciones.
Claro ejemplo son esos gringos pendejos que se sienten dueños del petróleo del mundo y buscan pretextos para quedarse con todo. Ojo, que no estoy generalizando, sólo hablo de los pendejos.
Si algún día llego a desaparecer y no tienen idea de qué pasó, tengan por seguro que fue alguno de mis enemigos. No tengo idea de por qué me odien tanto, sólo sé que me odian.
Por lo tanto, sinceramente odio a todas esas personas que sólo viven para molestar. Que no soportan estar sin hacer alguna maldad y odian a otros sin razón.
Tal vez les pegaban de chiquitos, tal vez les corroe la envida, tal vez sólo nacieron con mala sangre, no tengo idea.
En serio, mátense o algo si no tienen nada productivo qué hacer, le harían un gran favor al mundo. Ya hay demasiada gente “mala”.
Pero bueno, después de todo, dicen que si se quiere “triunfar” en ésta vida, se tiene que ser “malo”.
Sólo recuerden que el poder no es para siempre, y que el karma (Justicia Divina o Tercera Ley de Newton) estarán ahí para todos nosotros.





