Wasted years…

Sí, pasó otro día de esos, sí otro. Otro fatídico día de supuesta celebración en el cuál no hice nada, para variar. Pero éste fue un día en el que me puse a divagar acerca de muchas cosas.

Fue uno de los días menos productivos que pude tener, por eso estoy haciendo el tradicional post varios días después de.
Lo que sí estuvo bien chistoso fue que recibí mensajes de felicitación de muchas personas (y se los agradezco mucho), incluso de gente de quién jamás pensé recibirlos. Y digo que estuvo chistoso porque de toda esa gente, la persona que más me importa no lo hizo. Sus razones tuvo, y aunque al día siguiente lo hizo, a la fecha sigo sin importarle.

Éste año lo he empezado “con el pie izquierdo”. Me han pasado muchas cosas “feas” que me han abierto los ojos y me he estado sintiendo mal (si de por sí).
Además de que económicamente estoy mal, aunque esto no es novedad viviendo en México. El 90% de los mexicanos estamos mal económicamente desde que el PRI regresó. Sólo los burgueses están bien y son a los únicos a los que no veo quejándose, pero son minoría.
Me he dado cuenta también de ya estoy grande y que no he vivido. Toda la gente que me rodea ya vivió y no está de humor para vivir conmigo lo que ellos ya vivieron pero que yo no pude vivir por diferentes factores.
Es curioso, me ha hecho analizar muchas cosas y tomar en cuenta otras que había pasado por alto. Igual, ya es tarde para todo. Me he dado cuenta muy tarde, mis alas empezaron a crecer de nuevo, pero muy tarde y ya no puedo ni quiero volar.

Lo único relevante y “agradable” fue que a pesar de que no tengo dinero, con lo poco que tenía me compré cosas. Es lo único que hago cada año. Y como cada año, mis padres me regalaron un pastel. Fue todo lo que obtuve.
Por mi parte, compré cosas tontas y ropa (que jamás me pondré porque soy gorda y mi trabajo no me deja) que compré bajo un ataque de depresión. Además de eso compré varias chácharas, y en marzo, fui a ver a la banda que más amo del mundo mundial (¡jajaja!), Tool, al Palacio de los Deportes (el post/crónica pendeja muy pronto, por cierto). No más…
Y heme aquí, sin dinero otra vez.

Me pasé la tarde jugando Castlevania: Lords of Shadow 2, juego el cual sigo sin poder terminar. No porque no pueda o esté difícil, sino porque el control de mi PS3 está jodidísimo. Estuvo mucho tiempo ahí aventado y está todo lleno de tierra y los botones no responden como deberían. A pesar de que el juego me ha encantado, es la primera vez en la que ya no siento emoción por terminar un Castlevania.

No tengo motivación ni ánimos para nada y es por eso que las secciones en las que prometí trabajar no han progresado, porque el poco tiempo libre que me queda lo empleo en leer o dormir.

Cada año que pasa pierdo más y más el gusto (si alguna vez lo tuve) por la vida. Cada año que pasa me esfuerzo por seguir adelante, pero no puedo. Nada me motiva ya, y lo único que me motivaba me está haciendo mucho daño porque al parecer, nunca seré suficiente.

Si hay jóvenes leyendo éste miserable post, les doy un consejo de corazón: Vivan. No se detengan, no tengan miedo y no permitan que nadie les corte las alas. Después puede ser demasiado tarde y se van a arrepentir más de lo que no hicieron que de lo que hicieron… Es algo trillado, pero es la pura verdad.

¡Jebús!.. Éste es el post más depresivo que he hecho en años, y más, referente a esa fecha que suele ser importante para todos, pero no para mí.

 

La decisión de estar solo

Pasó otro fatídico 14 de febrero éste año… Día que siempre ha sido irrelevante para mí al igual que cualquier otro día festivo (como he mencionado ad nauseam) además de por no tener nada qué celebrar.

Día en el que todo el mundo se empeña en recordarme que a veces estar solo se siente feo. Día que me recuerda cuando estaba en la escuela y que al no tener libre albedrío nos obligaban a hacer intercambios de regalos, o ser “amables” y regalar paletitas o alguna pendejada por el motivo del festejo de San Mariquín.
Día que, decía que yo podría celebrar con mis amigos y amigas (porque dicen: día del amor y la AMISTAD), pero usualmente éstos estaban ocupados con sus respectivas parejas.
Día donde abundan las parejitas a donde quiera que voltees, y a mí personalmente me repugna ver espectáculos así simplemente porque soy una amargada que odia lo romántico. El simple sonido de los hocicos ensalivándose me provoca náusea, al igual que las estupideces que se dicen unos a otros.

Desde hace algunos años, me he visto víctima de “bullying” social. Indirectamente, y con la edad que tengo, la gente a mi alrededor al ver que no encajo en la sociedad como el 99% de la gente, empiezan a hacerme preguntas incómodas bastante molestas, porque al parecer no soportan el pensamiento independiente. No soportan la idea de que existe gente (aunque poca) que piensa diferente y quieren hacerte por todos los medios posibles, que seas “normal” y hagas una vida como ellos (y todos los demás), viendo en tí sus frustraciones, empujándote quizá a cometer los mismos errores bajo la cantaleta de “Nunca digas nunca. Todos dicen eso y al final acaban haciendo lo mismo”.

Y sí, en parte les doy la razón porque después de todo somo seres humanos, seres sociales, una raza bastante pendeja la cual ha sobrevivido en el planeta por mera barbarie y no precisamente por brillante.
Yo misma me he visto tragándome mis propias palabrasen algunas ocasiones, pero también sin querer he hecho que la gente se trague las suyas por toneladas.

No obstante, como ya dije, por mi actual situación, la gente últimamente se está empeñando en hacerme sentir mal y culpable respecto a mi vida, al grado que hay ocasiones en que casi lo logran.
Veo a mi alrededor a gente con su “vida hecha”, familias con hijos, gente con buenos empleos (o mujeres mantenidas), todos con una aparente estabilidad económica, social y emocional.
En cambio yo, soy una persona que no tiene nada estable y a la que no dejan de recordarle cada día que “ya se le fue el tren”.

Éstos últimos meses me he visto víctima de pequeños ataques sociales y emocionales de ésa índole.
Para muy pocos (o sea mis amigos y pocos conocidos) no es novedad que he estado perdidamente enamorada de un hombre desde hace más de 3 años y jamás me ha correspondido, y al paso que voy, jamás lo hará.
Si bien la historia ni los porqué son el meollo del post, el caso es que, muchas personas están insistiendo con vehemencia en que ya debería de olvidarme de él.
Y aunque yo no lo considero un capricho, sino que lo considero como algo muy profundo que me llevaría como mil posts o más explicar, simplemente les digo que aunque lo hiciera en nada cambiaría las cosas.
Por lo tanto, me salta gente (de ésta misma) a presentarme a fulanos para que “me olvide de él”. Todos insisten en que soy una cerrada que debería de conocer gente nueva y darme cuenta de que él no es el único hombre en el mundo.
Y tienen razón, estoy completamente consciente de que existe mucha gente y mejor (y hasta peor) que él. Que si yo quisiera y dejara de ser tan amargada podría “darme la oportunidad” de conocer gente nueva, pero ¿para qué?, no me interesa.

Yo toda la vida he estado sola y estoy a gusto así. Sin embargo, las personas insisten en que debería de conocer a alguien y casarme y tener hijos y nietos y perros y gatos y un coche y una casa y demás tonterías que suele tener una familia normal, una mujer normal.

También me han dicho que él es mucho para mí, o que yo soy mucho para él y que no podemos estar juntos porque somos demasiado compatibles y demasiado iguales por lo que entonces bajo esa lógica yo debería estar con un gordo, chaparro, prieto, bandero botudo, borracho, iletrado, golpeador de mujeres y demás porque “es todo lo contrario a mí” y “polos opuestos se atraen” y así tiene que ser según las sagradas escrituras de la sociedad por los siglos de los siglos santos, amén.

No me interesa. No me interesa la vida de familia, no es algo que yo (como la gran mayoría) busque con desesperación. Si me llegara a pasar, pues bueno, pero si no, tampoco me voy a aventar de un puente. No estoy desesperada. Habemos personas en el mundo que no tenemos el mismo objetivo y ni razones que las demás.

Es difícil para la gente aceptar las cosas que son diferentes. No es que yo me sienta diferente, única ni especial, porque no lo soy. Simplemente formo parte de un grupo casi inexistente en éste país, gente a la que le gusta hacer otro tipo de cosas, salirse por la tangente para buscar más allá de lo común y lo corriente.
Afortunada o desafortunadamente para mí, desde muy chica me cortaron las alas y me impusieron el miedo diciéndome lo que debía y no debía hacer y que jamás debería arriesgarme, pero a pesar de ello, nunca he cambiado mi forma de ver las cosas, de querer hacer algo más que lo de siempre.

Muchas veces es mejor estar solo. Te dedicas tiempo, esfuerzo y dinero a tí mismo.
Puede sonar muy egoísta, pero al final, la persona más importante para tí, vas a ser tú mismo. Vas estar contigo mismo hasta el día que te mueras. Vas a tener que lidiar contigo, estar solo por siempre y para siempre.

Hay algo que me han reclamado hasta el hartazgo. No sé si sea envidia… Bueno, sí. Que las personas con hijos y otras responsabilidades siempre que tienen la oportunidad o que me ven con algo nuevo, o les platico algo que hice estén diciéndome cosas como: “claro, te compras cosas TÚ QUE PUEDES“. Y no es que pueda económicamente hablando, ya que en realidad no gano mucho dinero, pero sus reclamos son siempre “como tú no tienes hijos qué manetner“, y bueno, yo no les mandé andar abriendo las piernas o no usar métodos anticonceptivos.

Si llegara a suceder un milagro y el hombre del que me enamoré me correspondiera, pues bueno, probaré un poco de eso que tanto me presumen que es “maravilloso y único en el mundo”, y si no, de todos modos no creo perderme de nada. Sólo evito tener esos pleitos que siempre me toca escuchar y leer de todos ustedes que tienen parejas y ya me tienen el buche lleno de piedritas con sus problemas (principalmente) de dinero, de pareja (que los engañan, que “no les dan”…) y así.

Es mejor aprender a abrazar a la soledad y buscar otras cosas qué hacer en éste mundo a estar desesperadamente buscando cumplir los caprichos de la sociedad y formar una familia “tradicional”, sobre todo ahora que ya de por sí, estamos sobrepoblados, no veo el punto de tener descendencia.
Al final los hijos son ingratos, los amigos se van, la familia se aleja, y sólo te quedarás tú.

Hay cosas que no son para todos, tal vez no es mi “suerte” tener una pareja o que el hombre de mi vida no me corresponda.
Tal vez hay otras cosas por ahí esperando por mí, tal vez no las haya y muera sin dejar rastro de nada… No lo sé, pero ¡YA DEJEN DE CHINGAR LA MADRE! y entiendan que no tienen por qué obligar a las personas a hacer cosas que no quieren.

Random: El regreso de los Fanlistings

Bueno, en realidad no es tanto algo de lo que quiera comentar, pero tengo algunas amistades que todavía  (al igual que yo), estamos todavía, a pesar de los años, en éstos menesteres.

Hace relativamente poco me llegó un correo de esos de “regaño” acerca de que uno de mis fanlistings que yo había cerrado, específicamente el de Armin van Buuren, que había sido reportado como inactivo/enlace roto.
La verdad me sorprendió mucho puesto que la verdad no tenía idea de que ya habían regresado. Y no es que haya querido hacerme de la vista gorda respecto a ése y otros fanlistings que cerré, simplemente que no había modo de contactar a la gente del staff para poder decirles que había tomado la decisión de cerrar algunas listas para que las removieran de sus directorios.

Una vez al estar stalkeando el sitio de TFL, esperando por una señal de vida al menos para avisar de los cierres que realicé, me di cuenta de que su foro ya estaba activo nuevamente, y aunque me registré les tomó siglos aceptarme, y el mensaje de aprobación me llegó en una ocasión a altas horas de la noche, y por el cansancio sólo dije “mañana me meto y pregunto qué onda”, y simplemente se me olvidó.

Y así fue por mucho tiempo, hasta que me llegó el correo del que les hablo, y fue cuando decidí hacer revisión de todo lo que cerré para poder empezar a mandar los respectivos avisos a cada staffer.

Es bueno, saber que un proyecto que nació hace tantos años sigue vivo, aunque ya no tenga la misma popularidad que antes. Me dio gusto la verdad, pero por otro lado he perdido mucho el interés en todo ésto, más que nada por la falta de tiempo y mis ataques depresivos tan recurrentes, pero en fin.

Lo que sí voy a tener qué hacer es un full revamp de Frozen Requiem, es urgente y necesario después de tanto cierre y tanto movimiento que hice.

En resumen… Para los que andaban con el pendiente y tengan algo qué ver o simplemente por curiosidad, si quieren saber más de esos pequeños sitios o les interesa hacer alguno, el network de The FanListings ya está de regreso.

Divagando: Aquellos tiempos…

Extraño los tiempos en que los videojuegos eran pues, juegos, y no minitas de oro infinitas para las compañías productoras.
Cuando podías terminar un nivel, y seguir en otro sin necesidad de descargas, actualizaciones, o los ahora famosos “DLC” que van desde un dólar hasta 99 o hasta más…
Cuando desbloqueabas cosas jugando y no pagando dinero. Era emocionante cuando matabas a un jefe de nivel y te daban algo… Personajes nuevos, armas, poderes… Te seguían platicando la historia… Muchas cosas…

No sé, pero últimamente cada que veo un juego nuevo que vaya desde babosadas simples como los jueguitos tontos del Facebook, hasta los juegos más complicados y gráficamente agraciados de las consolas de nueva generación; siento que las cosas ya no son iguales. Más bien, no lo siento, así es.

Hace tiempo cuando tenía Facebook, veía los jueguitos babosos con los que mis contactos se entretenían, y que a mucha gente alrededor del mundo le causaba una adiccón increíble. Esos jueguitos como Farmville, por ejemplo.
Me acuerdo cuando veías a viejas huecas de esas que quieren llamar toda la atención masculina de la Tierra llamándose a sí mismas “chicas gamer” por jugar esas cosas, pero eso era lo de menos.
Lo que más me sorprendía, aparte de la adicción, era la manera tan descarada de ganar dinero con algo así.
Que si querías comprar macetitas o alguna pendejada tenías que, invitar a 4503478 amigos, o, pagar cierta cantidad de dinero para mejoras y que no batalles. Eso por supuesto a mí se me hacía una mentada de madre.
Ver cómo en jueguitos tan simples era tan sencillo ser “mejor” sólo con pagar.
Empecé entonces a ver cómo eso de “paga por ser mejor que los demás” empezaba a extenderse por todo juego conocido y desconocido, habido y por haber.
Un ejemplo claro para mí fue Ragnarok Online. Súbitamente empezaron a salir items nuevos que te daban alguna ventaja sobre los demás jugadores, y la única manera de obtenerlos era pagando por ellos.
Y así, de pronto me vi inmersa en un mini mundo similar a México cuando veía que de pronto en el juego salía algún pendejo presumiendo todas sus armaduras y armas a +10 con cartas de jefes, municiones (casi) infinitas y sombreros lindos que no podías obtener en ninguna quest del juego.

Empecé a decepcionarme, y me acordé de las consolas… Oh, mis amadas consolas donde podía pasar horas jugando a algo para distraerme y desestresarme, no podían fallarme… Pero me encontré con una desagradable sorpresa…
Éstas consonlas de nueva generación también sufren del síndrome de mina de oro, además de estar siempre dándole gusto a la “chaviza” con las redes sociales.
No ha habido un día que cuando por fin tengo tiempo de jugar algo, prendo la consola, me salen anuncios de que tengo que actualizar el sistema y los juegos. Y ya cuando por fin el juego o el sistema se actualizan, me resulta que mis juegos están más incompletos de los que los dejé porque salieron nuevas actualizaciones, goodies y más que podría descargar si tuviera mucho dinero para despilfarrar.
Que si quiero un personaje nuevo, que si quiero un trajecito, un stage, una canción, una opción, capacidad de personalizar algo… Todo eso está al alcance de un pellizco a mi tarjeta de crédito.
Dichos pellizcos, como dije, suelen ir desde un dólar en adelante.

Son, reverendas, ¡pendejadas!..

Me recuerdan que ya soy vieja, me recuerdan que soy pobre, me recuerdan que vivo en un país de mierda donde por más que le busques, la economía está de la vil chingada a menos que seas “burgués” o priísta (que básicamente es lo mismo).
Me acuerdo cuando el Tekken todavía me divertía, ahora me estresa y me encabrona jugar Tekken, porque aparte de que mi vejez no me deja jugar como antes, porque mis dedos ya no tienen la misma movilidad porque están todos jodidos por el trabajo, me resulta que casi todos los personajes nuevos son una mentada de madre con poderes salidos de algún ‘animu’. Esos clásicos que te matan de un golpe, hablan mucho, echan rayitos y son “bien cagüaíí”, tipas chichonas semidesnudas, o algún aborto de alguna aberración infernal cruzada con monstruos de Lovecraft.

Para no seguir haciendo el cuento largo… Antes los juegos me divertían. Ahora me estresan y me deprimen.
Tal vez debo aceptar el hecho de que ya estoy vieja y que mis franquicias adoradas de antaño ya no son lo mismo por causa del capitalismo. El ansia de poder y dinero pueden más que el amor al arte, ya todo esto es un negocio.
Que a los chiavos de hoy les interesa más verse cool, publicar todo en el “feis” y sentirse superiores por tener dinero. Y que si no juegas un FPS no eres gamer.
Vivo atrapada en el pasado cuando los juegos eran juegos y me niego a aceptar lo que está sucediendo.

No sé, supongo que debería regresar a jugar en mis viejas consolas y en emuladores en lugar de estar haciendo corajes toda la tarde para jugar 10 minutos de un juego que no me durará más de 2 horas en terminar o que dejaré botado porque a mi edad ya es injugable.

No sé, sólo tenía ganas de quejarme…

Divagando: Año nuevo

Ya sé que todavía falta para que se acabe el año, pero como en éstas fechas la depresión está en su apogeo, tenía ganas de quejarme, como siempre, pero como no hay nadie que me escuche porque todo el mundo está feliz y contento en sus festejos, nadie me quiere cerca porque les amargo el día con mi sola presencia y mis comentarios fuera de lugar como: Ya aprobaron la reforma hacendaria, mi trabajo apesta, yo apesto, malditas fechas capitalistas… Sólo por mencionar las menos “depresivas”.

Y es que ciertamente, como a las navidades, los cumpleaños y todo festejo general, tampoco le he encontrado sentido al año nuevo.
¿Dónde dice que es algo nuevo?
Si soy un fiasco hoy, seré un fiasco mañana también. No por ser “año nuevo” significa que va a cambiar algo radicalmente, salvo las números en los calendarios, relojes, celulares, computadoras y demás.
El cambiar no debe ser algo ligado a cosas tontas como un “año nuevo”.
Si van a hacer algo, positivo o negativo, no hay necesidad de esperar al “año nuevo”. El clásico de: éste año me pongo a dieta, éste año voy al gym, éste año me caso…
Todas esas pendejadas que siguen, y siguen y siguen… Que si bien son tradiciones, no dejan de parecerme tontas.

Para lo único que me han servido los “años nuevos” a mí, personalmente, son para darme cuenta de la cantidad de tiempo que he desperdiciado, lo improductiva que soy, las cuentas e impuestos que hay que pagar y que cada lindo (según ustedes, lindo) año nuevo aumentan, y lo vieja que estoy de acuerdo a mis documentos oficiales; porque aunque me veo más chica en realidad tengo como 15 años más y me siento como de 50 más de los que tengo.

Si quiero cambiar algún aspecto, lo hago hoy. Pero como soy una persona amargada y decidiosa, lo haré cuando se me de mi gana.

Ya sé… Les doy pena, pobrecita de mí. Pero, ¿saben qué?.. Me vale tres hectáreas de ñonga, vayan a sentir lástima de sus madres, ustedes personas felices. Su felicidad me da asco.

De todos modos, pásenla bien en sus fiestas, de verdad aprecien el verdadero “espíritu” de todo eso que dicen ustedes que según es lo que cuenta, con su familia y seres queridos… Aunque al final se les olvida y ahí andan todos de cizañosos pasando las fiestas éstas hipócritas.
Agradezcan que siguen ahí con ellos y que hayan sobrevivido en éste país mierda… Y ¡agárrense!, sobre todo ahorren porque en éste año 2014 que empieza, la situación en México va a estar de la vil chingada.

Divagando: Fechas molestas

Todo mundo en éstas fechas siempre anda vuelto loco, y a veces me pareciera que sólo soy yo la única persona alrededor a la que no le interesa las festividades en lo más mínimo.

Todos me ven (como siempre) como a un bicho raro cuando me preguntan qué haré, dónde celebraré, qué regalaré (o qué me regalaron). Siempre mi expresión es la misma porque no sé qué contestar sin que piensen que sólo estoy de attention whore sintiéndome especial por no celebrar, o que esté dándoles lástima para que me inviten a algún lado.

Siempre he sido una persona apática, insípida y sangrona. Siempre que hablo, les digo las cosas como son pero regularmente nadie me cree porque, piensan, como dije, que lo hago para llamar la atención.
Pues bueno, vuelvo a hacer las aclaraciones y reflexiones que no había hecho desde hace quién sabe cuántos blogs.
Así que aquí les van algunas anécdotas pendejas, reflexiones, aclaraciones y una tarjeta :D
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Fanlistings: Decisiones…

Anoche dentro de uno de mis ataques emos, me puse a revisar mis sitios viejos y me di cuenta que algunas de las cosas que antes existían ya no estaban o ya no funcionan; un ejemplo son los fanlistings que al parecer ya desaparecieron.
Bueno, no he estado muy al tanto de lo que ha sucedido. Nunca tuve contacto con el Staff más allá de enviar y recibir formas y todo eso.
Tampoco fui parte de la comunidad de “fangirls”. Creo que eso del fangirling nunca se me ha dado, y cuando lo intenté, me dí cuenta de que me veía completamente ridícula y que soy muy creepy. Claro ejemplo fue verme fangirleando acerca de Hwoarang o Mathias Cronqvist… Pero bueno, era muy joven y MUY pendeja.
Muchos tuvimos nuestras épocas. Afortunadamente ya pasó… ¿Verdad?.. ¡Jajajajaja!

En fin, el caso es que, revisando todo eso, volví a ver que el “Stand by” de The Fanlistings sigue pues, en stand by. Su anuncio de que regresarán pronto parece que no tiene fin, y nadie dice nada. Estuve incluso revisando en los foros y anuncios de AnimeFanlistings y parece que nadie pregunta nada o comenta algo al respecto.

Lo último que supe, fue que según el sitio de TFL sufrió un ataque a sus bases de datos y que darían de baja el sitio mientras arreglaban el problema. De esto me enteré como por ahí de febrero, a menos que me falle la memoria, pero al parecer ya tenían tiempo así.
Ya casi se termina el año y no ha habido noticias de TFL, y sólo AFL sigue teniendo actividad.

Esto me ha llevado a pensar en si debería continuar con ésto.
Si bien me gusta la idea de esos sitios, conforme pasan los años uno deja de tener el tiempo que le gustaría emplear para mantener activos los pasatiempos. Me imagino que eso pasó con TFL, y usaron el pretexto de que fueron atacados para darle una especie de “muerte silenciosa” al proyecto y dejarlo como un fantasma.
No los culpo, además de que ciertamente ésto ya no tiene la popularidad de hace años. La gente prefiere, por ejemplo, darle “Like” a páginas de Facebook, aunado a que éstas en su mayoría están relacionadas directamente con el actor o grupo en cuestión.

Han pasado muchos años desde que tuve mi primer fanlisting. De hecho, desde que lo abrí no lo he actualizado (en cuanto al contenido) y no le he hecho tanto caso.
Recuerdo que entonces pensaba que un fanlisting debía tener un layout pequeño, porque nueve de cada 10 fanlistings que veía eran así (¡lo cual era desesperante!) por lo que lo hice chiquito pero legible (creo). Sin embargo, quise ponerle material extra.

Y bueno, aunque la idea de tenerlos activos es bastante atractiva, vuelvo al punto de que no tengo tiempo, y no le veo mucho caso. Ya nadie se une, incluso dejé de recibir notificaciones de AFL de que no he actualizado, ya que siempre ha estado la regla de que cada dos meses hay que actualizar, pero ya tiene mucho que no actualizo y nadie me ha regañado.

Actualmente mi decisión se inclina a que voy a cerrar la gran mayoría de mis fanlistings. Ya había empezado hace tiempo, pero la onda del proyecto seguía activa y todavía existía gente a la que le gustaba unirse. Ahora ya ni se unen ni existe un proyecto tipo directorio como TFL.
Y aunque todos mis fanlistings los pedí porque realmente me gustan los temas, pienso conservar los más importantes de todos y los que me dieron en adopción.

Hablando de eso, tampoco pienso darlos en adopción porque, para empezar dudo que haya candidatos y al final seguro dejarán morir el proyecto. Así que prefiero matarlos personalmente mientras siguen en mis manos ¡jajajaja!
Ya si el proyecto revive (que no lo creo) ya será asunto de ellos entonces.

Será un proceso doloroso, pero tendré que hacerlo.
Prefiero enfocarme solamente en unos pocos proyectos de antaño (como al fin ponerme a trabajar en lo de Tekken y CastleVania). A ver qué pasa entonces.

Así que en los próximos días estaré poniendo anuncios en Otherland, por si andan con el pendiente ¡jajajaja!

RO: Back to procrastination

Bueno, no quiero dar muchas explicaciones de lo que está pasando y que me ha orillado a volver a jugar Ragnarok Online, así que empezaré simplemente por decir que he regresado, a ratos, a jugar.
Volví al server en el que ya estaba, donde tienen renewal y ya tenía personajes y cosas. Aunque el server no es el mejor y la sobrepoblación de pinoys y weeaboos es estresante para alguien como yo, decidí volver a pasar el rato haciendo hats y quests pendejas.
No puedo ir a WoE por el trabajo y por la escuela, pero al menos me puedo distraer un rato completando mi colección de zorritos que quedó a medias hace como dos años.

No han cambiado mucho las cosas por lo que veo.
Decidí empezar un personaje nuevo y como mi cuenta principal ya está llena, decidí hacerlo en mi cuenta de niñas.
Soy un n00b

No fue tan complicado debido a los rates. Lo interesante fue que como que el server está en promoción o algo, el caso es que al empezar me “prestaron” un hat especial. Ése Dolor de Thanatos (si mal no recuerdo), además de los items básicos de nab que te dan al empezar en Training Grounds.

Sólo dura cierto tiempo, como dos o tres días, así que lo empecé a usar para aprovechar, aunque no da nada, sólo se ve.

Es parte de las opciones nuevas que ya no pude probar de “disguise”. Todavía me falta acostumbrarme a eso. Sí hay cosillas nuevas, pero no tanto como yo pensaba.

También me dieron manuales de esos que te dan el doble de experiencia. RangerY no quise molestarme más, por lo que usé los NPC para cambiar de job para hacer mi Ranger.

Me siento rara usando esa cuenta pero bueno, es para pasar el rato.

WargoYa veré qué hacer después. Quiero probar esas expansiones que salieron de Ninjas, pero no sé. Mi objetivo serán los hats.

De buscar amiguit@s o Guilds mejor ni hablamos, porque como ya dije, abundan los pinoys y los weeaboos.

No me gustan. Soy bien sangrona y elitista y lo sabemos. Aparte de que también sabemos que la mayoría de los que juegan no pasan de los 23 años, así que no tengo nada de qué hablar con esa gente. A lo mucho y si tengo tiempo, me pegaré a alguna party para ir a la mentada Endless Tower, que al parecer, todavía existe y es el único lugar donde podré ver MVPs ya que, para variar, los niñatos sin vida campean todo el tiempo.

En fin… No tengo muchas intenciones de irme a buscar otro server porque me da muchísima flojera empezar de cero y no pienso establecerme, ya dije que sólo quiero pasar el rato.

Random: 50 cosas sobre mí

Hace relativamente poco se empezó a poner de moda nuevamente una especie de “tag” llamado “50 cosas sobre mí”, donde las personas enumeraban 50 datos random acerca de sí mism@s.
Empecé a verlos por Twitter, Facebook, YouTube y blogs “old school” (como éste (?)) por lo que, pues, como ya dije, decidí hacer uno también. No soy una persona importante ni nada, pero who cares… Empezamos…

1.- En la secundaria decían que mi alias de “Akira” era por Akira Toriyama… Y pues, no era por eso, pero bueno.
2.- No me gustan los gatos.
No sé si es porque soy una solterona amargada, pero hasta la fecha la gente tiene esa idea errónea de que yo soy una cat lover (o quizá una crazy cat lady) y pues, no; no los odio pero los gatos no me encantan.
3.- Tengo un hueso de más en la columna, por eso camino raro y no tengo buen equilibrio.
4.- Me encanta el clima frío, los días nublados y la lluvia.
5.- ODIO que me toquen. Odio el contacto físico.
6.- Casi no me gusta comer carne. Cuando lo hago es porque no queda de otra, pero no me gusta realmente.
7.- Me gusta regalar cosas pero no me gusta que me regalen.
8.- Me fascina la tecnología, pero soy pobre y no tengo acceso a todo lo que yo quisiera.
9.- Me gustan mucho los animales, especialmente los lobos, perros, zorros, pájaros, gatos y serpientes.
10.- Me encabronaaa sobremanera que toquen mis cosas y sobre todo que las muevan de lugar.
11.- Nunca terminé la Ingeniería y probablemente jamás lo haga.
12.- Yo quería estudiar Diseño Gráfico (de información, animación o algo), Ingeniería en Audio, Piloto Aviador o Chef, pero por ideas arcaicas y razones económicas no se pudo.
13.- Cuando era niña quería ser Padre (Sí, de esos de Iglesia) porque la babosa de yo pensaba que eran personas que ayudaban a la gente, orientaba y que contribuían a tener un mundo mejor. Luego me di cuenta de que la Iglesia es un negocio y que la participación de las mujeres en el clero es casi nula.
14.- Otro de mis sueños guajiros frustrados de la infancia fue ser DJ. Por eso me llamó la atención lo de Ingeniería en Audio.
15.- La poser de yo no nació y creció escuchando Metal como ustedes. Empecé a escucharlo como a los 14 o 15 años, mientras que con la Electrónica y derivados empecé como a los 12 o 13. Perdón por ser pobre, ignorante y poser.
16.- Soy bien pendeja. La gente me pendejea mucho y se aprovecha de mí, cosa que me encabrona pero no puedo dejar de agachar la cabeza y decir “ya qué…”.
17.- He tenido cuatro perras, tres “criollas” y una pastor alemán.
18.- Mi primera mascota fue un gorrión.
19.- El primer juego de peleas que toqué fue el Super Street Fighter II en una maquinita pirata.
20.- Desde que tengo uso de razón, o probablemente desde que era un feto (LOL), yo quería ser hombre. A la fecha siento que soy como un apuesto chico gay atrapado en el cuerpo de una vieja gorda y fea.
21.- En casa hemos llegado a tener alojados en la cochera a nueve gatos… Supongo que por eso piensan que me gustan.
22.- Nunca fui a clases de dibujo ni nada de artes plásticas.
23.- Soy muy insegura, tengo una pésima autoestima y soy muy depresiva.
24.- Me gusta mucho cocinar.
25.- En la preparatoria estaba tan amorfa que todos pensaban que era un hombre… Y muy guapo, por cierto.
26.- Uso lentes desde la preparatoria.
27.- Odio mi trabajo, pero es la única manera decente y legal que tengo de conseguir dinero.
28.- Me encantan los chocolates, caramelos, postres y demás cosas dulces.
29.- Me gusta mucho leer pero siempre se me va el tiempo y cuando tengo tiempo no me puedo concentrar, por eso no leo tanto como quisiera.
30.- Todos los hombres que me han gustado a lo largo de mi vida me han bateado de manera olímpica, por no decir “cruel”.
31.- Soy una persona analítica y extremadamente selectiva. Por eso tengo muy pocos amigos.
32.- Probablemente mi banda favorita de todas es Tool.
33.- Toda la vida me han dicho “rara”, al grado que ya se me hace algo muy común y ya no lo tomo como insulto.
34.- A los únicos hombres a los que (dicen) les he llegado a interesar ha sido por el morbo que les genera el color de mi piel.
35.- La gente piensa que porque (dizque) dibujo me gusta el anime y todo eso, y pues no.
36.- ODIO tomarme fotos o que me tomen fotos.
37.- Estoy perdidamente enamorada de un príncipe al que adoro con toda el alma y por el cual lo daría todo, pero que está con una bruja malvada… Los cuentos de hadas en la vida real son todo lo contrario y son crueles; sin mencionar que estoy “friendzoned“.
38.- Los primeros Castlevania que jugué fueron “Symphony of the Night” y “Super Castlevania IV”.
39.- No me gustan las bromas, por leves que sean. Si me haces una broma es probable que jamás te vuelva a dirigir la palabra, además de que te daré un putazo en la cara.
40.- Mis amores platónicos ficticios siempre fueron Hwoarang de Tekken y Mathias Cronqvist de Castlevania, seguidos de cerca por Sephiroth de Final Fantasy.
41.- Una de mis películas favoritas es “Secret Window” con Johnny Depp. Recuerdo que cuando salió me dijeron que me parezco demasiado a Mort Rainey. Hasta la fecha no he podido conseguir el libro.
42.- Exponerme mucho al sol me causa alergia.
43.- Soy medio “misógina”. No soporto mucho a las mujeres, pero no estoy a favor del maltrato, ni de mujeres ni de hombres.
44.- Siempre he querido tatuarme un dragón, un lobo o algún artwork de Alex Grey en los discos de Tool.
45.- Tengo ropa decente pero siempre ando bien pandrosa con mis playeras de juegos o de bandas, botas y pantalones de mezclilla. Es más cómodo y aparte, con mi trabajo no puedo usar otra cosa.
46.- Soy como los Anonymous. “No olvido, no perdono”, LOL.
47.- Cuando me pega muy feo la depresión suelo hacer una o varias de las siguientes cosas: Comprar cosas que no necesito (y caras), llorar como Magdalena todo el tiempo, jugar algo online (LoL o RO), no comer, alejarme todo lo posible de la gente, dormir más de lo habitual y no escuchar música.
48.- Odio que maltraten a los animales.
49.- Aprendí yo sola a programar y diseñar páginas web hace muchos años con las copias de un manual básico que me prestaron.
50.- Medio aprendí a tocar contrabajo y guitarra pero ya olvidé casi todo y me gustaría retomar algo, al menos lo de la guitarra.

Y bueno… Esos fueron todos los puntos que se me vinieron a la mente. Cosas que a nadie le importan pero ya ven que el Internet se presta para estar de andar de attention seeker.

Divagando: “Para no engordar”

Última vez que le hago caso a las “seños”.

¿Por qué dicen esa mamada de que comer chicharrón de cerdo o palomitas entre comidas para matar el hambre no engorda?
¿A poco soy la única persona loca que revisa la información nutrimental?
¡Esas chingaderas contienen un madrero de grasas y colesterol!

Bueno, además de (haber vuelto a) cocinar, es bien sabido por mi cerrado círuclo de amistades que me gusta mucho comprar chocolates, dulces y botanitas. Me gusta tener variedad de cosas en casa para comer todos de vez en cuando, ya sea mi familia, o mis amigos cuando me visitan.

Ahí va una pequeña anécdota pendeja: Buscando botanitas para tener variedad, me acordé que me dijeron unas seños en la chamba (de esas que viven en las dietas) que las palomitas y el chicharrón “no engordan”.
Es obvio que no engordan, porque el que engorda es uno… *badum-tss*
Supongo que era parte de la envidia clásica femenina y me dijeron porque no quieren que baje mi panzota de pulquero, ya me las caché (???).
Sí, porque bueno, si no lo sabían, han de saber que aparte de ser fea como traición y hablar como trailera, soy gorda.

Debí usar mi sentido común, como sucede con casos clásicos, como el de la nutrióloga gorda que te dice qué comer o el doctor borracho que te dice que no tomes.
Así que, bueno, ¿qué esperaba de gente que siempre se toma su “coca light” para según no engordar?

Eso me hace recordar cómo me ha dado risa siempre desde que trabajo con mujeres, cómo todas mandan pedir comida súper pesada, onda gorditas, tacos, tortas, sopes, huaraches, hamburguesas y demás, pero, PERO, siempre acompañan todo de su coca “light” biennnn fría.

Ay, ay… Esas seños son un desmadre.